Asociación de residencias y servicios de atención a los mayores. Sector solidario

Hacer dieta a una edad adulta, ¿qué hay que tener en cuenta?

Publicado por el Sep 21, 2016 en Salud en el Mayor | Comentarios desactivados en Hacer dieta a una edad adulta, ¿qué hay que tener en cuenta?

Retrasos en las ayudas de dependencia ¿qué hago?

¿Qué puedo hacer si mi padre necesita pañales?

Hacer dieta a una edad adulta, ¿qué hay que tener en cuenta?

Hacer cualquier tipo de dieta puede tener ciertos riesgos para la salud si no es controlado por un dietista, pero si hablamos de realizarla a una edad adulta, puede llevar consigo consecuencias negativas. Pero, ¿cuáles son los motivos?

 

dieta-personas-mayores

Bien sea por salud o por estética, gran cantidad de personas hacen a menudo dietas que conllevan cambios importantes en su alimentación. Pero estas dietas no afectan igual a todas las edades.

Dieta en las personas mayores. Riesgo de desnutrición

 

Así como en los primeros años tras la jubilación las personas mayores son más activas, mantienen una alimentación más o menos equilibrada y cubren sus necesidades de nutrientes, a medida que se hacen mayores su cuerpo comienza a sufrir cambios a nivel físico (disminución masa muscular, debilidad ósea…), psíquico y social y su apetito va disminuyendo, por lo que hace que sean más proclives de tener un riesgo de desnutrición.

Además, si hablamos de personas mayores con dependencia, la falta de movilidad para realizar la compra o para elaborar la comida son otros factores que se suman para que muchos mayores estén desnutridos.

Debemos tener en cuenta que aunque las personas mayores necesitan menos energía que otros adultos ya que su actividad disminuye, su cuerpo necesita los mismos nutrientes, por lo que su plato de comida ha de tener menos calorías pero la misma cantidad de proteínas, lípidos… que la de cualquier otra persona para cubrir sus necesidades.

A estas edades los mayores ya tienen asentados sus hábitos alimenticios y en ocasiones, es complicado adaptar su dieta a las nuevas necesidades biológicas, más aún cuando se junta con enfermedades como la diabetes, hipertensión arterial… que exigen restringir ciertos alimentos y provocan carencias de ciertos nutrientes. En estos casos, sería aconsejable optar por algún suplemento alimentario tal y como ya con comentamos en el post Suplementos alimenticios para ancianos, la mejor opción para que se mantengan sanos e ir adaptando su dieta paulatinamente.

Importancia de una buena y adecuada dieta

 

Como hemos comentado, es necesario mantener una dieta equilibrada para mejorar la calidad de vida de las personas mayores.

Sería recomendable que a partir de los 70 años, como tarde, todas las personas mayores revisasen sus hábitos alimenticios con un especialista para adaptar su dieta a sus nuevas necesidades biológicas y hábitos de vida, teniendo en cuenta que hay que tomar una gran variedad y no una gran cantidad de alimentos.

A la hora de adaptar la dieta de los ancianos hay que tener en cuenta además aspectos físicos como la disminución de piezas dentales, cambio del gusto, olfato así como la disminución de la capacidad de digerir y absorber nutrientes.

No por ello debemos caer en la tentación de aumentar los triturados o alimentos poco sabrosos. Una opción que resulta muy apropiada para las personas mayores es condimentar los alimentos con especias para que los alimentos tengan sabor y no haya que añadir mucha sal.

Uno de los aspectos que los mayores que viven en una residencia de ancianos valoran más tiene que ver con la calidad de los alimentos y la variedad en la comida, por lo que los cocineros tienen el reto de que la comida contribuya a la satisfacción de los residentes, aportando una dieta variada, sabrosa y de texturas blandas. En los centros Lares estas dietas se realizan conjuntamente con el médico para que se adapten a todas las necesidades de las personas mayores.

Recomendaciones dietéticas

 

Como hemos dicho anteriormente, lo mejor es llevar una dieta equilibrada y que el aporte proteico lo proporcionen alimentos ricos en proteínas, como carnes, pescados, aves, huevos, leche, legumbres, patatas, pan, pasta, arroz, cereales y frutos secos, procurando que la mitad de las proteínas que se toman sean animales y el resto vegetales. Pero sin olvidar que, tanto si la persona mayor esta encamada o en silla de ruedas, para que el organismo asimile bien los nutrientes, es necesario combinar la alimentación con el ejercicio físico.

 

5 (100%) 4 votes

© 2017 Lares Comunidad Valenciana · Proyecto financiado por

Ministerio de Sanidad, Asuntos Sociales e Igualdad  Generalitat Valenciana