Habéis estado ahí.

Noticia Lares CV en Paraula 28 06 2020 scaled - Habéis estado ahí.

Habéis estado ahí.

La historia que os vamos a contar empieza como muchas otras, como aquellas historias que nunca imaginas que vas a tener que contar porque no puedes diferenciar la realidad con la ficción… pero, como casi todo en esta vida, las historias de superación suceden para enseñarnos de lo que somos capaces y ahora, que parece que lo peor ha pasado, podemos contaros nuestra experiencia con el COVID-19.

A finales febrero, principios de marzo, veíamos con escepticismo las noticias, pero con preocupación porque aquel bicho contagioso era real. El COVID-19 había nacido muy lejos, había viajado y ahora, ya lo teníamos con nosotros.

Desde un primer momento, cuando la historia cobró fuerza, en Lares Comunidad Valenciana estuvimos al pie del cañón: noticias, medidas de prevención y todo lo que en aquellos primeros días a nuestro alcance estaba.

Todo sucedió rápido, o eso nos parece, de un día a otro las indicaciones cambiaban, la cosa se ponía muy seria. Cierre de centros de día, prohibición de visitas de familiares a las residencias y proclamación del Estado de Alarma.

Sin darnos cuenta, las cinco compañeras que formamos parte del equipo técnico de la Asociación, que cada día compartíamos espacio y dudas, nos vimos improvisando despacho en casa para poder teletrabajar.

Y ahí hemos estado cada día, a cada momento conectadas, pendientes de la normativa, de los protocolos, de las actualizaciones de los planes de prevención… de todo lo necesario para prestar el mejor apoyo, acompañamiento y atención a los centros asociados. A través del teléfono, de los correos electrónicos, de los boletines internos y de todos los medios a nuestro alcance para que nos sintiesen cerca.

En todas las historias existen personas que les toca ejercer un papel fundamental, personas que ocupan un papel importante e imprescindible de representación y de unión y en esta historia le ha correspondido a nuestra presidenta, Julia Rico, que ha ocupado este papel de contacto diario con la administración para conseguir la información que los centros necesitaban, exponer su situación y defender sus derechos.

Y desde esos centros nos llegaban múltiples llamadas y consultas de directores y directoras que no querían que se les pasase ninguna normativa, ninguna instrucción… para los que ya no existían horarios, ni fines de semana…

Para todos los profesionales de esos centros, en todas las etapas de esta crisis sanitaria, su principal preocupación era la de impedir la entrada del virus o la de controlarla al máximo, y la de asegurar la salud física y emocional de profesionales y personas usuarias, especialmente la de estas últimas, ya que han sido las más vulnerables en esta pandemia.

De todas ellas, hay 44 personas cuyas historias de vida ya no continuarán con nosotros, sus vidas les han sido robadas por un virus que hace unos meses no tenía nombre, por una crisis sanitaria sin precedentes. Siempre los tendremos presentes, siempre los recordaremos y los añoraremos, y compartiremos con sus familiares el dolor de su pérdida irremplazable.

Pero si bien estas personas ya no estarán con nosotros, aproximadamente 2200 personas mayores sí van a poder continuar su camino a nuestro lado, lo cual se ha conseguido gracias a su colaboración y gracias al trabajo,  esfuerzo, compromiso  y  entrega  de todos y cada uno de los profesionales que componen la Familia Lares. Gracias a todos ellos, a los voluntarios que se han reinventado y a las familias que han respetado el buen hacer de nuestros centros, hemos podido superar esta crisis que no esperábamos vivir.

Aun a pesar de las dificultades que existieron para afrontarlas, (Falta de EPIS,  bajas laborales,…) todo fue posible gracias a los valores y la esencia que nos caracteriza como entidad del tercer sector. Es fundamental aludir a que, sin medios en medio de esta guerra, la hemos superado gracias al esfuerzo redoblado de los directores y directoras, profesionales de atención directa, de limpieza, de mantenimiento…  que se han implicado al máximo y han sacado recursos de dónde no los había.

Esta ha sido nuestra historia, las vivencias de superación que ha provocado este cruel COVID-19. Siempre recordaremos a los que ya no están con nosotros, y seguiremos trabajando para que, si la historia se vuelve a repetir, sea lo menos dolorosa posible. Y solo nos queda agradecer inmensamente a todos los que de alguna manera han estado ahí y nos han ayudado a proteger y cuidar a las personas a las que atendemos.

 

Articulo publicado en el periódico semanal PARAULA.

Domingo, 28 de junio 2020

 

 



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